lunes, 3 de febrero de 2014

Diario de un perroflauta motorizado, 176

Lunes, 3 de febrero. 37 semanas. Hace una que el perroflauta motorizado no ha podido acudir al portal. Día de un frío endiablado con aguanieve. Hoy ha tenido sensaciones nuevas en un día más en el portal de la Consejera aragonesa de Educación. ¿Recuperará finalmente lo retrocedido en su salud? ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo, perroflauta motorizado? Lo de menos es el tiempo y los plazos, sino la determinación de estar ahí mientras resten fuerzas.
Marisol ha estado también allí, con la misma dulce fiereza en la mirada y en el ánimo: no pasarán, no dejaremos que pasen, a no ser que pasen por encima de nosotros. Y al día siguiente, volveremos. Y si no podemos, otros ocuparán nuestro lugar. Desde el primer minuto estaba también Maite. Después, han ido acudiendo Jonathan y Félix, que nos ha hecho agradable la jornada contando anécdotas y datos de su vida marinera.  


Nessun dorma! Nessun dorma!, canta Pavarotti en el Turandot de Giiacomo Puccini que está al inicio de esta página del Diario. ¡Qué nadie duerma! ¡ Que nadie duerma! Atentos, fieros en la lucha pacífica, sin reblar un metro y un segundo. Que nadie duerna, pues “si duermo, ¿quién me dará la luna?”, exclama también el Calígula de Albert Camus. El mundo, tal y cómo está, no es soportable para Calígula, y por eso necesita, la luna o la dicha o la inmortalidad, algo descabellado quizá, pero que no sea de este mundo ramplón. Y es que las cosas no se consiguen porque nunca se las sostiene hasta el fin.

Leo en El País que inaugura la “Semana de la Educación de la Fundación Santillana” Andreas Schleicher, subdirector de Educación de la OCDE y director del informe de referencia internacional PISA —que evalúa el nivel de los alumnos de 15 años. Leo allí mismo también que es el referente intelectual en el que constantemente se apoya el ministro de Educación, José Ignacio Wert, para defender su reforma educativa. Schleicher afirma en grandes titulares que “equidad no es tratar a cada alumno y cada centro de la misma forma”. Leyendo la entrevista, Schleicher y Wert se parecen como un huevo a una castaña, aunque materialmente coincidan en determinados enunciados.
Me ciño a su frase “equidad no es tratar a cada alumno y cada centro de la misma forma”, lo que equivale a decir que equidad es tratar a cada alumn@ y cada centro según sus características y necesidades peculiares. Antes, eso se llamaba “atención a la diversidad”; ahora, con independencia de su nomenclatura, se llama imposibilidad de hacerlo, mientras cada vez haya más recortes en profesorado (particularmente, profesorado de educación especial), aumento de ratio nº alumnos/aula, recorte en becas y ayudas, evaluaciones externas donde el criterio de evaluación lo marquen la empresa y la fidelidad de la respuesta correcta a la pregunta formulada.  ¿Cómo tener equidad en educación sin una educación previa de la equidad? ¿Cómo educar diversamente a cada persona, diversa por esencia, si se tiene un trato de favor al colegio privado, a la universidad privada? Wert y Serrat son dos esbirros del mismo amo, pero no se atreven a llamar las cosas por su nombre.  No tienen voz ni voto. Dicen y hacen lo que los señores del tinglado  les ordenan decir y hacer. Luego, si van dejando diariamente víctimas por las cunetas, se sienten inocentes: se limitan a obedecer órdenes. Los dirigentes de la educación son hoy el paradigma de lo que nunca debe obtener una verdadera educación: ser unos botarates y unos  guiñoles del teatro del mercado mundial de la farsa.

1 comentario:

  1. Gracias Antonio por estar ahí, por tu ejemplo y tu mensaje, también por tus enseñanzas.

    Unos y otras consiguen al menos mantenernos despiertos y soñar con la utopía. Y también hacernos un poco más valientes.

    Un saludo desde Valencia
    josemiguel

    PS Cuídate!

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